Habitar el fuego: ÁNIMA SOLA
Mientras se pudren las sombras I | caoba quemada, hierro, yute | 36"x 36 ½”x 15" | 2023
Mientras se pudren las sombras II | caoba quemada, hierro, yute | 24”x42”x18" | 2023
Mientras se pudren las sombras III | caoba quemada, hierro, yute | 42”x42”x18” | 2023
Mientras se pudren las sombras IV | caoba quemada, hierro, yute | 42”x18”x12” | 2023
Ánima Sola | caoba quemada y policromada | 5.5”x3”x3” | 2023
Ánima Sola | caoba quemada y policromada | 5.5”x3”x3” | 2023
Ánima Sola | caoba quemada y policromada | 5.5”x3”x3” | 2023
De mis soledades vengo | 149 fotografias digitales, injek sobre papel | dimensiones variables | 2019-2023
De mis soledades vengo | 149 fotografias digitales, injek sobre papel | dimensiones variables | 2019-2023
De mis soledades vengo | 149 fotografias digitales, injek sobre papel | dimensiones variables | 2019-2023
De mis soledades vengo | 149 fotografias digitales, injek sobre papel | dimensiones variables | 2019-2023
De mis soledades vengo | 149 fotografias digitales, injek sobre papel | dimensiones variables | 2019-2023
¿ES ESTA MI SOLEDAD? no conozco otra forma | foto ensayo, madera quemada, obra en papel | 4 3/4”x6 1/4”x1” | 2023 | serie de 25
¿ES ESTA MI SOLEDAD? no conozco otra forma | foto ensayo, madera quemada, obra en papel | 4 3/4”x6 1/4”x1” | 2023 | serie de 25
¿ES ESTA MI SOLEDAD? no conozco otra forma | foto ensayo, madera quemada, obra en papel | 4 3/4”x6 1/4”x1” | 2023 | serie de 25
¿ES ESTA MI SOLEDAD? no conozco otra forma | foto ensayo, madera quemada, obra en papel | 4 3/4”x6 1/4”x1” | 2023 | serie de 25
Laberinto de la culpa sin culpa: #702A | cerámica, engobe, hierro negro | 2019-2023
Laberinto de la culpa sin culpa: #702A | cerámica, engobe, hierro negro | 2019-2023
Laberinto de la culpa sin culpa: #351 | cerámica, engobe, hierro negro | 2019-2023
Laberinto de la culpa sin culpa: #351 | cerámica, engobe, hierro negro | 2019-2023
Laberinto de la culpa sin culpa: #370 | cerámica, engobe, hierro negro | 2019-2023
Laberinto de la culpa sin culpa: #370 | cerámica, engobe, hierro negro | 2019-2023
Despojo innominado | papel mache, tela metálica, alambre, yute, cascabeles | 2022
Despojo innominado | papel mache, tela metálica, alambre, yute, cascabeles | 2022
Despojo innominado | papel mache, tela metálica, alambre, yute, cascabeles | 2022
Déjenme Jugar | fotografía 35mm, imán, hierro negro | 6 ½”x8 ½” | 2023
Déjenme Jugar | fotografía 35mm, imán, hierro negro | 6 ½”x8 ½” | 2023
Habitar el Fuego: Ánima Sola; entrelaza la dualidad del fuego y el alma solitaria. A través de imágenes fotográficas y formas escultóricas, esta exhibición nos invita a explorar la conexión entre el origen ígneo del espíritu y una soledad inquieta. El fuego, la pasión humana y la transformación espiritual son aquí ejes temáticos y originarios de una experiencia artística.
Las obras que reúne esta exhibición comparten elementos iconográficos y simbólicos con el Ánima Sola. Tienen, pues, un origen ígneo: fuego y madera quemada y el sentimiento de soledad que abrasa abrazando al sí mismo.
En la tradición popular, el Ánima Sola representa las almas en pena del purgatorio. Se presenta iconográficamente de género femenino, desnuda o vestida de túnica, envuelta en voraces llamas de fuego y sus manos sobre el pecho en gesto de penitente o de oración. Etimológicamente, su nombre proviene del latín “anima”, que significa “alma”. Esta, a su vez, proviene del griego “ἄνεμος” (anemos), que se traduce como “viento” o “soplo”. El Ánima Sola es un alma que sufre su pena en soledad. Sin embargo, a pesar de ser un alma olvidada y desamparada, representa también un posible estado de purificación. Ya que el fuego del purgatorio (concepto católico) es un estadio liminar de sufrimiento y dolor que, tal como se deriva su nombre, purga (del latín purgare, que significa “limpiar” o “purificar”) el alma de todo pecado.
El fuego, siguiendo a Heráclito, tiene como característica “sacar a la luz”. Tal cual el fuego del purgatorio saca el pecado del alma, también saca otras cosas. El fuego es intercambio; se enciende, se apaga y en su reposo se consume. Quita y otorga. Por lo tanto, el culto al Ánima Sola se dirige también a apaciguar este dolor y sufrimiento de las almas en pena para que puedan, de una vez por todas, descansar.
Por otro lado, es posible interpretar el dolor y el sufrimiento del Ánima Sola mediante una hermenéutica que tome en consideración el infortunio de sufrir en soledad. Ya que resalta la tristeza y la melancolía que a menudo acompañan al sentimiento de soledad. Como dice el refrán “pena acompañada, duele menos” (las penas, si se comparten, son menos – los duelos con pan, son menos).
El fuego es movimiento y devenir. Es el ciclo de la materia y del ser, tal cual la naturaleza transitoria y eterna del alma humana. En este sentido, el Ánima Sola simboliza, también, la noción de que la soledad no siempre es una carga existencial, sino que además es una ocasión para la reflexión e introspección.
Las esculturas encarnan la transformación física y simbólica que el fuego puede provocar en los materiales. Desde metales moldeados y fusionados por el calor hasta madera tiznada, estas piezas representan la alquimia intrínseca del fuego. Las esculturas juegan con la dualidad del fuego como destructor y creador, igual que las fotografías plasman el tránsito de luz a oscuridad.
La artista nos invita a contemplar el fuego en todas sus facetas, desde su poder elemental hasta su profundo significado cultural y simbólico. A través de sus obras, nos recuerda que el fuego, aun siendo una fuerza destructora, es también una fuente de iluminación y transformación, a la vez que irradia una posibilidad para conocer mediante su luz nuestra propia soledad.
Reynaldo Padilla Teruel, Curador MUSAN
2023
Caminando hacia el fuego
por: Aidyl Hernández Méndez
“Oye mortal, escucha el lamento de un alma aprisionada, triste, desesperada, sola, abandonada que se encuentra en un lugar tan oscuro donde está la nada”
La exposición "Habitar el Fuego: Ánima Sola" se adentra en un intrigante viaje a través de la soledad, el fuego y la cotidianidad. A través de la escultura y la fotografía la artista, Yamileth Flores Reyes, invita al espectador a explorar las profundidades de la experiencia humana, desde la angustia que puede causar la soledad hasta la transformación personal, utilizando la figura icónica del Ánima Sola como hilo conductor.
En el corazón de esta exposición se encuentra la figura del Ánima Sola, una representación tradicional de la mujer en la eterna lucha contra la soledad y el pecado, atada y rodeada por las llamas del fuego. Esta imagen poderosa nos incita a reflexionar sobre la naturaleza abrumadora de la soledad y la desesperación que puede acompañarla. Sin embargo, también nos recuerda que la soledad puede ser un punto de partida para la redención y la transformación personal. El Anima Sola nos muestra que, a pesar de las llamas que la rodean, la esperanza y la liberación aún son posibles.
El trabajo de Flores Reyes logra profundizar en el Ánima, un ente o espíritu con raíces en el folclor. Sugiere una interpretación relevante que resalta las connotaciones negativas que se le ha otorgado y se le otorga a la soledad, específicamente la soledad femenina, en la sociedad actualmente. La artista logra, particularmente a través de sus fotografías, crear un diálogo entre el espacio y su propio cuerpo, haciendo énfasis en los conceptos de presencia, ausencia y soledad. El uso de su cuerpo trae a colación la carga simbólica que se le ha impuesto al cuerpo femenino históricamente. Flores Reyes le presenta al espectador una reinterpretación del Ánima Sola que evoca esta carga, equiparando el cuerpo femenino solitario con la soledad como condena.
A través de la documentación de su entorno Flores Reyes resalta su propia cotidianidad para plasmar la dualidad de la soledad, que puede proporcionar un sentido de liberación y a su vez sentirse completamente restrictivo y limitante. El trabajo de Flores hace claro que a través de la cotidianidad, hay un reencuentro en momentos de soledad, que confronta a uno con sus pensamientos y emociones más íntimas. En esta exposición, ella explora cómo la cotidianidad nos brinda la oportunidad de conectar con la esencia y descubrir la verdadera fuerza que reside en la soledad elegida.
Esta doble naturaleza no la vemos únicamente en las fotografías de Flores Reyes, sino también en su obra escultórica y es quizás un eje temático en el cuerpo de trabajo de la artista. El fuego, un elemento central en esta exposición y recurrente en el trabajo de Flores, simboliza una dualidad intrigante. Por un lado, representa la destrucción y la vulnerabilidad, como vemos en la figura del Ánima Sola en llamas. Por otro lado, el fuego puede calentar, iluminar y transformar. Este elemento es utilizado magistralmente por Flores en la elaboración de sus esculturas. El fuego es el vehículo a través del cual la artista transforma físicamente el material y por ende su entorno. La artista logra utilizarlo para comunicar diversas interpretaciones de la propuesta que nos presenta con esta exposición. Realmente presenta un cuerpo de trabajo que invita al espectador a reflexionar sobre su propia experiencia con la soledad, dándoles un espacio para que ellos mismos entiendan que es habitar el fuego.